PSICOTERAPIA SISTÉMICA

¿QUÉ HACEMOS?

El enfoque de psicoterapia sistémica parte del principio que toda persona como elemento forma parte de un sistema. La familia se comporta como un sistema, compuesto de individuos (subsistemas) en relación duradera y sujeta a las influencias de su entorno (suprasistema). La familia es algo más que la simple suma de sus miembros y sus características (principio de la no-sumatividad). Realizamos psicoterapia individual que permita la compresión de los procesos de aprendizaje que nos han hecho ser quienes somos, psicoterapia de familias y de parejas. De ahí parte la necesidad de intervenir terapéuticamente no es sólo en el individuo, aislándolo de su contexto, sino en todo el sistema al que pertenece. La terapia familiar ayuda a mejorar las relaciones entre hijos y padres y miembros de la familia. En ocasiones, la inquietud de buscar ayuda viene un todos o varios de los miembros de la familia; a veces, sin embargo, solo uno de los miembros de la familia (generalmente adolescente) sufre de síntomas y malestar, y en estos casos es de mucha ayuda para este miembro de la familia acudir a terapia familiar, y no atender su problema de forma individual.

¿CÓMO LO HACEMOS?

Dentro de este modelo sistémico, los terapeutas acompañamos a lo largo del proceso psicoterapéutico a la persona, familia o pareja reconstruyendo experiencias que se han vivido como traumáticas a lo largo de todo su ciclo vital. Gran parte de la sintomatología psíquico- emocional de un miembro de la familia son el reflejo de un conflicto o una dificultad en la comunicación y relación de dicha familia. De ahí la gran ventaja que aporta el modelo sistémico al promover el desarrollo de todos los integrantes del sistema familiar modificando juegos relacionales disfuncionales. A través de la recuperación de la historia familiar y el reconocimiento de sus potencialidades buscamos, no sólo eliminar los síntomas, sino crear una nueva manera de vivir todos mejor.
A modo de síntesis básicamente, en toda relación terapéutica realizamos las siguientes fases:

1.- Establecimiento de la relación con la familia.
2.- Estudio de la situación familiar: recogida de información, evaluación y diagnóstico.
3.- Conciencia de la situación y motivación al cambio.
4.- Intervención sobre las áreas disfuncionales.
5.- Anclaje, generalización y consistencia de los resultados

ABORDAMOS DIFICULTADES COMO:

Atendemos situaciones patológicas; dificultades psicosociales como problemas de conducta, baja autoestima, fracaso escolar, conflictos de pareja, violencia y divorcios conflictivos. Así mismo apoyamos a las familias en aquellos procesos complejos (reconstitución, la monoparentalidad, adopción y acogimiento, etcétera). Los cambios críticos que suelen ocurrir en las relaciones familiares desde enfermedades a muertes, situaciones imprevistas de desempleo, y otros sucesos que den lugar a una crisis en la familia. Al mismo tiempo abordamos dificultades en el ciclo vital de la familia: problemas de crianza, crisis de adolescencia, abandonos familiares, crisis de pareja, etc.